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10 de septiembre de 2010

De Noche Para Siempre (CIV)

Era el primer día de clases en ese 2,004. En el aula más pequeña se encontraba el grupo de alumnos casi más pequeño. Allí se encontraba E. Me gustó desde la primera vez que la vi, ese día llevaba puesto un pañuelo de colores en la cabeza. Yo le hice el comentario de que no le tenía miedo al color. El uniforme del colegio era en azul oscuro y gris, y su pañuelo sobresalía mucho. Supongo que fue eso lo que provocó que ella usara esa pañuelo, quería llamar la atención.  


Cada vez que me encuentro con alguien que de verdad me gusta no puedo evitar hacer muchas bromas. Cuando la vi, antes de ser consciente de lo bonita que me parecía y lo mucho que me gustaba su sonrisa y el sonido de su risa, ya estaba haciendo muchas bromas. De hecho, cuando me di cuenta de que me gustaba, comencé a controlarme un poco y a ponerles más atención a los demás alumnos. Nadie se daba cuenta porque nadie conocía mi forma de reaccionar, la razón de tanta broma. Es más, hasta hice mofa de su nombre, que es poco común. Creo que nada indicó que ella me gustara.



Y sin embargo, yo le comencé a caer bien. A la hora del receso en los siguientes días, nos encontramos algunas veces y hablamos. Me contaba algunas de sus cosas, comenzaba a confiar en mí. Yo me sentaba a su lado a hablar con ella y la miraba con esa mirada perdida de niño con hambre que no se puede evitar cuando se ve a alguien que realmente te gusta. Me preguntaba qué tanto se me notaba, y a la vez bromeaba con ella y sus amigos y trataba de no pasar todo mi tiempo libre con ella, aunque era lo que más deseaba. Y peor (mejor en realidad), ella parecía desear lo mismo. Alguien podría decir que era algo inevitable.



8 de septiembre de 2010

Ejercicio, Disciplina y Afecto

No estoy seguro de que esto sea exactamente una lección de Psicología, pero solamente lo dudo porque no sé qué tan "universal" será este conocimiento, que es más parecido a una opinión. En el programa El Encantador de Perros, él dice que los perros necesitan ejercicio, disciplina y afecto. Yo creo que es muy cierto, y que los niños necesitan lo mismo. Claro, no los vamos a sacar a pasear con correa, pero el concepto es el mismo. Ejercicio, disciplina y afecto como seres humanos, y en ese orden.


Quizá podamos obviar un poco el ejercicio, o incluso colocarlo en algún otro lado, pero creo firmemente en que la disciplina va antes del afecto. Les estamos enseñando a nuestros hijos a ser los mejores adultos que se pueda, y eso no significa que deban ser los adultos más felices que se pueda. Y aquí es donde comienzan a malinterpretarme. Tampoco estoy diciendo que deban ser adultos infelices. Me refiero a que deben ser adultos que no busquen la felicidad en primer lugar, que casi siempre se confunde con el placer. Lo que han producido tantos psicólogos equivocados son adultos hedonistas, irresponsables, excéntricos. Todo por decirle a los padres que "dejen que sus hijos hagan todo lo que quieran, no los repriman". Y cosas por el estilo. Educar con amor no significa dejar de disciplinar ni aceptarles todos sus caprichos.


Dejamos que el amor se alimente con culpa, y creemos que la disciplina provocará odio hacia nosotros. Años después nuestros hijos nos culpan de que les arruinamos la vida, y muchos tienen razón. La disciplina es primero, y así el niño aprende que la felicidad no está en el placer, sino en un trabajo bien hecho, en la responsabilidad cumplida, en la ayuda a otros, en buscar ser mejor... Un caramelo es rico, pero el placer no convierte a un trabajador en dueño de la empresa, ni a un deportista en el mejor del mundo. Y, aunque a muchos no les guste, la mejor época para aprender a ser disciplinado es la niñez, cuando se aprenden la mayoría de cosas significativas que sirven para vivir. El conocimiento académico viene después. No se le arruina la niñez a una persona con ser disciplinado, se le mejora el resto de su vida. El autoritarismo (que ha de ser en lo que piensan muchos cuando digo disciplina) es un error, la disciplina es una buena decisión.


¿Qué es realmente y cómo se debe aplicar la disciplina a los hijos? Estoy pensando escribir algún día un libro acerca de eso. Y para quienes se lo preguntan, sí soy padre y sí me he equivocado a veces con ellas. Pero he aprendido también.


6 de septiembre de 2010

Alicia Regresa

Hace poco vi Alice in Wonderland, en la versión de Tim Burton, y me pareció excelente. Alicia regresa al país de las maravillas trece (?) años después. Durante mucho tiempo cree que todo es un sueño, pues siempre ha creído que la primer visita que realizó a esa tierra también fue un sueño. Toda la película está llena de significados y metáforas respecto a la vida interna de Alicia y sus dilemas presentes en la vida real. En una escena la Reina Blanca le dice algo como "no puedes vivir tu vida complaciendo a otros, pues cuando te tengas que enfrentar a ese monstruo lo harás tú sola". Las decisiones más importantes que toma en la película son comenzar a controlar su propio destino en lugar de dejarse llevar por lo que dicen los demás que "debe" ser, y convertirse en el caballero de la Reina Blanca.


Sin embargo, admito que sólo sé que todo lo que veo significa algo, pero me hace falta mucho análisis para comprender totalmente la película. Por ejemplo, me inquieta muchísimo el tamaño de Alicia. Desde que entra al País de las Maravillas, se la pasa tomando la bebida y comiendo la comida para cambiar de tamaño. Constantemente se hace más grande y más pequeña. Y casi hasta el final toma su tamaño "normal". Siempre es un poco más grande o más pequeña que los demás o de lo que debería ser, y esto hace que la ropa tampoco le quede como debería. Corre muchas veces el riesgo de quedar desnuda, lo cual estoy seguro de que significa algo también De hecho, en la película los personajes son de variados tamaños, con rasgos agrandados desproporcionadamente donde la Reina Roja, pero "normales" por así decirlo donde la Reina Blanca. Otro signo a considerar.


En otra escena el Sombrerero le dice precisamente algo como "¿por qué eres siempre o muy alta o muy baja?". Creo que es otro diálogo muy importante. ¿Qué parte de Alicia es el Sombrerero? ¿Qué parte es el conejo? ¿Y el gato, y la oruga? Honestamente me parece una historia muy interesante, digna de hacerle un análisis profesional adecuado.


Espero haberles puesto en qué pensar, y que me ayuden en mi análisis, incluyendo tantas cosas que habré dejado pasar.


3 de septiembre de 2010

Música Retro

Adoro el idioma español. Claro, si fuera inglés adoraría el idioma inglés. Si fuese italiano adoraría el idioma italiano. Porque yo adoro las palabras. Se me hace fascinante cómo es que existen palabras para expresar exactamente lo que estamos pensando, lo que nos sucede, lo que sentimos. Y al mismo tiempo, existen palabras sumamente ambiguas, que puede significar tantas cosas dependiendo del contexto. Cómo existen expresiones de un país que significan algo que no se puede decir con ninguna frase de ningún otro país. Es fascinante.


El otro día pensaba en la palabra "retro" y cómo su significado es tan complicado. Lo más evidente es que hace referencia a algo del pasado, al estilo del pasado. Pero al mismo tiempo es una palabra moderna, que expresa modernidad. Es cierto, lo "retro" hace referencia al pasado, pero lo hace desde el presente, desde lo contemporáneo. No se puede hacer referencia al pasado si no nos encontramos en el presente. Si decimos, por ejemplo, "música retro", obviamente estamos en el presente. Además, la palabra "retro" es una palabra moderna, la cual no necesariamente se utilizaba antes. Fue recién hace poco que se comenzó a utilizar, para hacer una referencia "moderna" al pasado.


Creo que puede decirse que es un oxímoron, por ejemplo, decir "moda retro". La moda en un sentido, es expresamente algo del ahora, lo que en una especie de norma en el presente, en el momento que estamos viviendo y sólo en ese momento. Algo que se aplica a la mayoría de gente hoy pero que ayer o hace algún tiempo no lo estaba. Y sin embargo, algo que hace referencia al pasado, a algo del pasado. Algo viejo, pero nuevo al mismo tiempo. Curioso nuestro idioma, y tan exquisito para poder expresar ideas tan complicadas (si las analizamos) con palabras tan sencillas.


1 de septiembre de 2010

Felices los Tres

Se dio el caso, más de una vez, del hombre que vivía en la misma casa con su esposa y con su cuñada. Con el tiempo (quién sabe si sólo con él) este hombre comienza a albergar sentimientos románticos por su cuñada. Ambos tienen una aventura a espaldas de la esposa, y dicho hombre no sabe qué hacer. ¿Cuál sería la decisión correcta?


Yo soy de la opinión de que ciertamente, la mejor manera de vivir, independientemente de los gustos y las decisiones personales, es no engañar a nadie y no engañarse a sí mismo. Mi opinión es que en este caso lo peor que puede hacerse es vivir una fantasía estúpida a espaldas de la esposa. La excusa de que los sentimientos no se pueden controlar, es tonta a mi parecer. No somos niños que experimentamos las cosas por primera vez, ni adolescentes constantemente confundidos por nuestros propios cambios hormonales. Somos adultos que podemos tener voluntad y carácter para tomar decisiones y mantenerlas. En las canciones, las películas y las telenovelas la razón es débil. Pero quienes vivimos un poco más sentados en la realidad, sabemos tomar decisiones más con la cabeza que con el corazón o los genitales.


Creo que la mejor estrategia es tomar una decisión y mantenerla. Dos felicidades a medias no son mejores que una felicidad completa. E incluso, si los tres se pueden poner de acuerdo y elegir vivir "felices los tres", ¿por qué no? Si los tres están de acuerdo en compartir una vida, creo que podría estar bien. La sociedad podría juzgar y la moral podría estar en contra, pero nada puede derrotar una decisión tomada en consenso. No se engañaría a nadie, no se haría daño a nadie. Aunque fuera "mal visto", sería algo correcto. Vivir sinceramente es vivir feliz. Sin culpa, abiertamente.